El gobierno financiará los $84 millones anuales que le costará dar $100 mensuales a cada mayor de 70 años que no goza de una pensión de la eliminación “botellas” y de instituciones como el FIS, que será absorbido por una nueva secretaría, el recorte presupuestario, alza de algunos tributos.
El propio presidente Ricardo Martinelli aseguró que la eliminación del pago a los que no trabajan y cobran en el Estado, servirá para financiar parte de este nuevo beneficio.
Una portavoz oficial explicó al Panamá América que el Estado tiene previstó atender hasta 70,000 ancianos en esas condiciones, lo cual implicará una erogación mensual de hasta $7 millones,
“La ley 100 a los 70 es un proyecto de país (…) Lo que el Gobierno busca con este tipo de proyecto es que la distribución de la riqueza del país sea más equitativa y justa”, según el gobiernante.
Según la portavoz de la Presidencia, no sólo será de las “botellas” rotas que saldrán los fondos, sino de la eliminación de instituciones con duplicidad de funciones, como el FIS, el recorte de los gastos presupuestarios y las variaciones en algunas tasas impositivas.
Entre estas tasas se ha incluido las aeroportuarias, el impuesto al tabaco, el canon de arrendamiento que pagan los usuarios de la Zona Libre de Colón, los casinos y salas de juego, la revalorización de los bienes inmuebles y la tasa bancaria.
No obstante, la vocera presidencial, Judy Meana, aclaró que en el Consejo de Gabinete de ayer se acordó discutir la próxima semana esta primera reforma fiscal.
La suspensión de esta discusión se produjo luego de una reunión que sostuvo el ministro de Economía y Finanzas Alberto Vallarino, con los líderes de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón, quienes han expresado su desacuerdo conlapretensión de aumentarles el canon, por medio de su director ejecutivo, Galo Pinto de la Ossa.
El gobierno prepara, para el próximo trimestre, la presentación de un proyecto de reforma tributaria que propondrá la eliminación de varios gravámenes, la reducción de las tasas del impuesto a la renta y el establecimiento de un “impuesto plano” (todos pagan) al consumo, menor al 20%, pero no menos del 15%, conocido como “flat tax”.