Normalmente el problema de estas personas se muestra en el individuo desde muy temprano. Un ejemplo de esto es cuando el niño no estudia o no sale a hacer deportes o a jugar con sus compañeros por estar inmerso en los videojuegos, o aquel individuo que no puede evitar el comprar lotería.
También la asociación de Administradores De Juegos De Azar (ASAJA) ha firmado acuerdos para ayudar a aquellos que lo desean a auto excluirse de las salas.
Lastimosamente en Panamá no existen programas gubernamentales como en otras latitudes donde una parte significativa de los ingresos que percibe el Estado por los derechos del juego son dedicados directamente a clínicas para la ayuda de las personas que tienen problemas patológicos, no solo con el juegos sino también con otros problemas de adicción.
La industria de los casinos en Panamá se siente satisfecha con su contribución a la generación de empleos y al ofrecer un entretenimiento que en el mundo de hoy se considera como uno de los pilares del turismo, coadyuvando a incrementar la inversión en la hotelería y al incremento directo del turismo.
Cada vez que en algún medio se intenta presentar cifras relativas a la economía de la industria, se habla de "ingresos" , cuando en realidad se trata del valor total del juego, al cual hay que deducirle el valor de los premios pagados, que por la ley vigente deben de ser superiores al 85% de la jugada.