Más de 85 millones de chinos viven con menos de un dólar diario (criterio de la ONU para medir la pobreza); incluidos 26 millones en "extrema pobreza" en las zonas rurales muy por debajo de ese baremo, y otros 22 millones de pobres de solemnidad en ciudades.
Los datos contrastan con una media de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en torno al 9% en los últimos años.
En los últimos años 40 millones de campesinos fueron expropiados de sus tierras y 150 millones tuvieron que emigrar a trabajar a las ciudades donde viven en la marginalidad y son discriminados debido al registro de residencia ("hukou") que les priva de sus derechos.
Los profundos desequilibrios entre el oeste depauperado y el este emergente, el campo y la ciudad, se materializan en los salarios: 300 dólares es la renta per cápita anual en el campo, frente a los 1,000 dólares anuales de las ciudades.
250 millones de chinos salieron de la pobreza en los últimos 25 años y millones fueron alfabetizados, aunque el 97% de estos últimos se concentra en ciudades.