avances
- En la etapa de independencia el equipo se siente desenvuelto y aparentemente unido. Es síntoma de esta distensión una búsqueda típica de la unanimidad o del consenso en la toma de decisiones, como si la expresión de un desacuerdo pusiese nuevamente en tela de juicio el pacto básico de independencia. El equipo busca, en medio de la confusión y de opiniones opuestas, cuál es el nivel de participación auténtica que permita a la vez cooperar y no perder la individualidad. Cuando esto es posible, el equipo ha logrado una comunicación más completa.
- En la etapa de interdependencia, el equipo es capaz de hacerse cargo de sí mismo y expresar su autonomía.
Una de las dificultades a las que se enfrenta el nuevo emprendedor al momento de arrancar con su negocio es conformar un equipo de trabajo que cumpla con las características propias que se quiere para la organización.
Esto no es fácil, ya que reunir a un grupo de personas no es suficiente para formar un buen equipo. Es necesario que se cree de un modo apropiado y que los miembros encuentren la manera de trabajar conjuntamente si es que se desea aumentar las posibilidades de éxito al poner en marcha la empresa.

En todo caso, para que un equipo de trabajo sea eficiente debe tener características comunes, como aptitudes y valores complementarios, un objetivo común, un número mínimo y máximo de integrantes, capacidad para resolver problemas, conocimiento, carácter y actitud.
Esto es posible si se conoce el ciclo para desarrollar un equipo de trabajo de excelencia. La primera etapa para emprender por los miembros del equipo es la aceptación de su vivencia de ser dependientes de la autoridad formal. El estado de dependencia se caracteriza por la incertidumbre de las personas ante el desconocimiento de los objetivos y expectativas del líder formal, quien asume la organización y la dirección de la vida del grupo.
La etapa de contradependencia es la del proceso de maduración que más apertura y disponibilidad requieren por parte de dirigentes y supervisores, pues los miembros del grupo empezarán a manifestar no solo sus opiniones con respecto al trabajo, sino que expresarán sus estados de ánimo cada vez con más naturalidad y plantearán sus necesidades o inconformidades con menor temor. El líder deberá utilizar su habilidad para escuchar los puntos de vista de los demás, dialogar y negociar los términos de un compromiso mayor.
Esta etapa está caracterizada por contradicciones a través de las cuales el grupo busca su identidad y las raíces de su compromiso con la empresa.