Los trabajadores de la automovilística Opel acordaron con Magna su aportación a una reducción de costos anual de 265 millones de euros ($392 millones), para lo cual no cobrarán una parte de las pagas extras de verano y Navidad y no tendrán incrementos salariales hasta 2012.
El comité de empresa de Opel informó ayer en un comunicado de que este acuerdo era la condición para que la matriz estadounidense, General Motors (GM), vendiera Opel al productor de componentes austríaco canadiense Magna.
El sindicato alemán del sector de la electrónica y del metal, IG Metall, y los comités de empresas de las fábricas alemanas de Opel han acordado con Magna para 2010 y 2011 proporcionar parte de la paga extra de verano y de Navidad y renunciar a incrementos salariales.
La vuelta a los convenios colectivos de IG Metall se producirá en 2012. Los empleados de Opel también han acordado la suspensión de la aportación de la empresa al plan de pensiones en 2010 y en 2011.
A cambio, los trabajadores de Opel tendrán una participación del 10% en la empresa con derecho a voto, con los mismos derechos y obligaciones que otro propietario. El presidente del comité de empresa europeo de Opel, Klaus Franz, dijo que "los trabajadores en Europa efectúan contribuciones elementales para el futuro de la nueva empresa". El consejo de administración de General Motors trató ayer la venta de Opel en su reunión mensual regular y estudió si autoriza la firma del acuerdo vinculante con Magna.