Comienza la Liga BBVA y el precio del petróleo luego de mostrar niveles asombrosamente altos, ha vuelto a los niveles que mostraba en las últimas jornadas de la Liga anterior. En el receso futbolístico, el precio del petróleo ha mostrado un alza del 50% que luego ha vuelto a perder.
Las explicaciones del verano de los profetas del fin del petróleo pasaban desde el repentino fin de las reservas petrolíferas, el control de las pocas reservas por regímenes políticos complicados y un sin fin de elementos que hacían que muchos ubicaran el precio del petróleo por encima de los 200 dólares en el corto plazo.
Sin quitarle toda probabilidad a que esto ocurra, pronosticar petróleo es de las tareas más complicadas que se tiene, y sin desmerecer en parte estos argumentos, lo que ha dejado claro la enorme volatilidad ocurrida, es que el mercado es más complejo en su vertiente de corto plazo de lo que pueden ser sus determinantes de muy largo plazo.
En el período reciente ha quedado claro que los elementos claves han sido, la especulación, la debilidad del dólar, el papel de los subsidios en economías que han mostrado una fuerte inelasticidad de la demanda a los precios y sobre todo las expectativas de la evolución de la disputa de Irán con Occidente sobre el tema nuclear y el rol que jugaría Israel en él.
Seguir argumentando que China, conjuntamente con otros emergentes, como India, son los determinantes, luego de cinco años donde vienen explicando más de la mitad del crecimiento de la demanda mundial de petróleo, ya no es suficiente.
El mercado lo tiene más que descontado, sobre todo cuando no han ocurrido grandes sorpresas en el crecimiento de la demanda de esas economías, luego de 2004.
Todo ello nos lleva que en el corto plazo el papel de la especulación y los desequilibrios de los mercados financieros han sido los claves.
El peso creciente de los traders no comerciales en el manejo de los futuros del petróleo y en el comportamiento de los precios es creciente, pues han llegado a manejar el 50% del mercado, luego de cuotas históricas del 20%.
Muchos expertos afirman que esto es irrelevante, ya que si los traders no comerciales están impulsando los precios implicaría que los inventarios en definitiva son una posición no deseada, que se corregirá sin afectar el balance real entre oferta y demanda.
Lo cierto es que el comportamiento del mercado es un poco más complicado y si el grueso de los traders apuntan en una sola dirección, efecto manada, al final tendríamos el comportamiento de precios que hemos venido observando en el período reciente con mucha volatilidad y fuerte impacto en la parte real del mercado.
Lo cierto es el comportamiento de los precios de corto plazo puede estar sometido a todos estos factores especulativos.
Sin embargo, lo cierto en todas las experiencias de burbujas que hemos analizado en la historia, es que al final prevalecen los fundamentos y los precios estarán más determinados por el mercado real y no por el de papeles.
En este sentido, el petróleo más caro que se puede producir hoy en el planeta se puede hacer a un precio entre $70-80 el barril, que es un nivel de precio donde la renta de crudos de más fácil extracción es importante.
Si seguimos a las teorías, el precio debería converger a este nivel que sería el costo marginal del último barril que potencialmente se añade.
Lo fácil es pronosticar precios que se estabilizan alrededor de $110 el barril, lo alarmista es estimar precios de corto plazo que superan los 200 dólares, pero lo real es pensar que un precio de 80 dólares está más en sintonía con los fundamentos del mercado actual.
Todo lo demás es especulación.