El izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva, favorito en todas las encuestas de la elección presidencial, afirmó ayer que Brasil no va a quebrar y criticó duramente a los bancos que especulan para sacar dinero fácil en la actual crisis financiera.
"Brasil no quiebra, ya salimos de crisis peores", aseguró el ex líder sindical, a seis días de la primera vuelta del próximo domingo.
"Es con esa convicción que vamos a ganar estas elecciones y que gobernaremos Brasil", continuó el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), que según la encuestadora Datafolha tiene 45% de preferencias, más del doble de cualquiera de sus adversarios.
En una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, Lula fue interrogado sobre la identidad de quienes practican el "terrorismo económico" afirmando que la agitación de los mercados se debe al temor que provoca el favoritismo de su candidatura.
"Si lo supiese, los mandaría detener", afirmó Lula, de 56 años, que efectuará su cuarta tentativa de ser elegido presidente.
Al referirse a la fuerte devaluación del real, de un 40% este año, Lula dijo que que "posiblemente sea una mezcla de algunos bancos extranjeros, con una mezcla de bancos brasileños, intentando hacer de la especulación una forma de ganar dinero fácil. Y eso es muy malo para ellos, porque van a perder con la especulación", sentenció.
"Pueden tener la seguridad de que, si ganamos las elecciones, la especulación va a disminuir en este país, porque haremos un esfuerzo muy grande para que la producción sea la razón de la inversión", añadió.
También llamó al actual gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso a aplicar, con el apoyo del Banco Central, los mecamisnos a su alcance para evitar que la moneda siga depreciándose.