Brasil y Argentina decidieron ayer que intentarán "sensibilizar" al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a otros organismos de crédito internacionales para que en futuros acuerdos se flexibilice el gasto público y se otorgue prioridad al crecimiento económico.
Ese acuerdo fue fruto de la reunión que ayer celebraron en Río deJaneiro los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, junto con sus ministros del área económica.
Los asuntos discutidos en la reunión fueron recogidos en la "Declaración sobre Cooperación para el Crecimiento Económico con Equidad", que según el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, refleja el "espíritu de unidad" que privó en las conversaciones.
El documento sostiene que las actuales características del sistema financiero internacional "revelan contradicciones entre el desarrollo sustentable y su financiación".
Esa "arquitectura financiera" requiere de "mecanismos adecuados" para evitar las crisis o al menos sus repercusiones en América Latina, agrega el texto.
La propuesta de ambos mandatarios para "sensibilizar" al FMI y otros organismos pasa inicialmente por una serie de propuestas que Lula ha planteado a varios líderes mundiales, entre ellos el presidente de Estados Unidos, George W.Bush.