Antonio Domínguez, de Maersk Line, señaló que Panamá es la columna vertebral de la empresa, ya que utilizan los puertos principales del país.
“Fuimos la primera naviera que vio el potencial de Panamá como centro de trasbordo en las Américas. Trajimos a este país los barcos postpanamax a Manzanillo, para demostrar que el proyecto de ampliación era factible incluso antes del referéndum”.
“Más capital se mueve de Asia a Latinoamérica, tenemos plantas automotrices abriendo en México y muchas compañías de tecnología, lo que significa mayores oportunidades para Panamá”.
En cuanto a la excelencia comercial, “tenemos buena experiencia de servicio y creemos en la mano de obra panameña”, indicó.