Sin embargo, hay documentos que demuestran todo lo contrario y parece haber una relación- casi de consanguinidad- entre quienes compraron la licencia de Tempus Bank, el Grupo Arenas y otras cuatro promotoras de inversiones. De acuerdo con el acta de reunión extraordinaria del Grupo Arenas, realizada el 3 de junio de 2002, Tempus Bank controlaba el 55% de las acciones.
En estos documentos, se destaca a Patrick de Vandeul, como secretario; Ricardo Cucalón, secretario suplente y Generoso Pérez, vocal, mientras que Mario Sampó participaba en estas reuniones como "director" e "invitado especial". Recordemos que Mario Sampó y Patrick de Vandeul, son señalados por fuentes del Ministerio de Economía de Montenegro, como los negociadores en la compra de la licencia de Tempus Bank.
Por otro lado, según el acta de reunión realizada el 6 de junio de 2002, Mario Sampó ofreció una oficina en el piso 12 de la Torre del Banco General, para que fuera la sede del Grupo Arenas. En ese momento, Sampó mencionó adelantar 10,000 dólares para gastos generales del Grupo Arenas y esta suma sería considerada un préstamo de Tempus Bank, Montenegro.
Méndez jamás mencionó que Tempus Bank tuvo el 55% de las acciones. Por el contrario, dijo que este mismo porcentaje accionario lo poseía la empresa HVA Brasil, que fue la compañía que se asoció con el Grupo Arenas para participar en la concesión.
En las actas de asamblea de accionistas no se especifica cómo HVA adquiere el 55% de las acciones. Esta misma participación accionaria era la que tenía Tempus Bank, aunque es matemáticamente imposible que dos grupos tengan cada uno el 55% de una empresa Además, el empresario nos atendió en las oficinas de Panamerican Holdings en el piso 12 de la Torre Banco General empresa que presuntamente compró la licencia de Tempus Bank en Montenegro.
Al preguntarle, por qué piensa que se le vincula con Tempus Bank, Méndez respondió que se trata de una campaña pagada por ciertos grupos económicos para empañar la apertura del nuevo diario El Periódico, que también formará parte de este grupo empresarial.
Como parte de la investigación que se realiza en el caso de captación indebida de fondos, El Panamá América, ha intentado contactar a varios de los directivos de las compañías relacionadas con Tempus Bank. Algunos de ellos han preferido mantenerse en silencio, mientras que otros no han respondido a la solicitud, hasta el momento.
Mario Sampó, negociador en la compra de la licencia de Tempus Bank, no responde los correos electrónicos enviados.
Ricardo Cucalón, presidente de Tempus Account Center, (organización que le daba servicios a Tempus Bank) fue contactado telefónicamente y prometió dar declaraciones. Sin embargo, luego de contectarlo por segunda vez, manifestó que no tenía tiempo y que en " otra oportunidad hablaría del tema".
Pompeyo Flores, quien figura como tesorero de Tempus Account Center, aseguró que renunció a su cargo y en estos momentos no tiene ninguna vinculación con las empresas en mención.
La Sociedad de Ahorro y Préstamos para la Vivienda Mi Techo, se contactó vía telefónica a los directivos de esta entidad y respondieron no tener comentarios al respecto.
Patrick de Vandeul, (figura en la directiva de Tempus Account Center y otras empresas vinculadas), se le envió un correo electrónico para conocer su versión sobre las investigaciones del caso, pero hasta la fecha no se ha obtenido ninguna respuesta de su parte.
Ricardo Caamaño, (también participó en la compra de la licencia bancaria de Tempus Bank), tampoco responde a los correos electrónicos enviados.
El Grupo Arenas Panamá Inc., no dejará que la corriente se lo lleve, si se le niega la concesión administrativa del Centro de Convenciones ATLAPA. Gabriel Méndez, presidente del Grupo Arenas, advirtió que demandarán al Estado, en caso de que no se les otorgue la concesión de ATLAPA, alegando que han dejado de percibir ingresos y asumido cuantiosos gastos, a la espera del -ansiado- negocio.
El rechazo de la concesión administrativa por parte del Estado, se fundamentaría, según las fuentes oficiales, entre otras cosas, en la aparente conexión del Grupo Arenas con Tempus Bank; entidad bancaria, que supuestamente captaba depósitos, que posteriormente no eran devueltos a sus clientes.
Méndez enfatizó, que el 1 de noviembre de 2002, se resolvió en Consejo de Gabinete, nombrar una comisión compuesta por el ministro de Economía y Finanzas, Norberto Delgado; el contralor general de la República, Alvin Weeden y la directora del Instituto Panameño de Turismo, Liriola Pitty, quienes se encargarían de revisar el contrato, entre Grupo Arenas y el Estado, para formalizar la concesión.
En este contrato, se estipulaba que Grupo Arenas se encargaría de administrar ATLAPA y se les exigía una inversión de 3 millones de dólares. Pero, por otro lado, los empresarios se comprometieron a otorgar otros 11 millones de dólares, pero hasta la fecha el contrato no ha sido ratificado por el Estado.
" Estos 14 millones no han generado otros ingresos, por estar aguantada la concesión", dijo Méndez.
En su propuesta para administrar ATLAPA, el Grupo Arenas presentó una fianza de 500 mil dólares y ofreció el pago de 1 millón 500 mil dólares por derecho de llave dentro del término de concesión. Además, del compromiso de pagar un canon de arrendamiento, correspondiente al 12% de todas las actividades que realicen a partir del sexto año de la concesión.
Según el acta de la junta directiva del 5 de septiembre, del Grupo Arenas, salió a colación la venta del nombre de ATLAPA y qué hacer con los ingresos que generarían esta transacción que alcanzaría, los 8 millones de dólares, de acuerdo con las proyecciones del Grupo Arenas.
Sin embargo, fuentes oficiales, aclararon que este elemento no estaba incluido en el contrato de concesión administrativa.
Como todo indica, los empleados de ATLAPA serán los más afectados de no darse la privatización de la institución. A partir de 1996 este proceso ha sufrido varios cambios de fecha, y cada vez más es visto como un sueño inalcanzable.
Desde que la palabra privatización salió a la palestra, los trabajadores han dejado de ser sujetos de crédito, no tienen derecho a aumento salarial, no tienen derecho a uniformes y están escasos de implemento para laborar.
1997 la Unidad Coordinadora de Privatización (PROPRIVAT) exige a los funcionarios de ATLAPA recibir seminario sobre que hacer con el dinero que recibirían de la indemnización.
11de abril de 2000, empleados tienen su primera reunión en firme con los directivos de PROPRIVAT.
1 de noviembre del 2002, el Consejo de Gabinete mediante resolución 107 autorizó la negociación directa con el grupo Arenas Panamá del contrato de concesión de ATLAPA.
14 de agosto de 2002, Liriola Pittí, gerente del Instituto Panameño de Turismo (IPAT) envía una carta al Ministro de Economía y Finanzas, Norberto Delgado solicitándole aplazar la entrega del edificio posterior al concurso de Miss Universo, que permitiría un ahorro significativo y una mejor administración del área.
18 de octubre de 2002, los empleados a solicitud de PROPRIVAT pidieron al departamento de Recursos Humanos una actualización de todo el personal.
3 de julio de 2003, Cinthia Camargo, actual directora de PROPRIVAT comunica a los trabajadores que la decisión de privatización dependería de la Junta Directiva del IPAT.
4 de julio de 2003, se realiza una asamblea general en el IPAT donde se le comunica a los empleados que la privatización "guindaba de un solo hilo".
7 de julio del 2003, los funcionarios solicitan a Liriola Pittí definir la situación que afecta a los 71 empleados, y cortesía desala a la Comisión Negociadora.