Malasia aspira a convertirse en el centro automovilístico de Asia con la entrada en vigor del programa de Política Automovilística Nacional, que contempla la reducción del precio de los vehículos.
El programa, incluye la reducción de impuestos sobre un buen número de las categorías de vehículos importados, lo que abaratará los precios de los automóviles.
A pesar de los anunciados recortes en los tipos impositivos, los precios de coches de marca extranjera permanecerán altos. Los impuestos indirectos sobre vehículos importados se reducirán del 125 % al 75%.
El Gobierno aseguró que la gran competencia provocada por los costos más bajos de coches extranjeros servirá para que el automovilismo local sea "viable, competitivo y flexible".