El Comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, destacó ayer que las competitivas exportaciones de China, activa geopolíticamente en Asia, Africa y América Latina, reestructuran las economías y cambian la dinámica del comercio global, por lo que debe asumir su responsabilidad.
"China no puede aislarse del mundo o comportarse como si estuviera fuera del sistema. De su decisión de aceptar su parte dependerá si sigue existiendo el sistema en su forma actual", afirmó Mandelson en alusión a los compromisos adquiridos por China al entrar en la Organización Mundial del Comercio (OMC).
"China está en posición de aceptar nuevas responsabilidades en areas políticas y mostrar un liderazgo fuerte", dijo.
Según el Comisario europeo, los líderes chinos saben también que el rápido crecimiento está creando desafíos sociales y mediambientales "y como un superpetrolero navega a través de estrechos canales".
En un discurso pronunciado ante universitarios, Maldenson reiteró que una China estable económica y políticamente beneficia a la UE "y si China necesita un asociado continental en Europa, esta necesita una política continental sobre China".
Pero, "ambos necesitamos el compromiso activo de EE.UU y por eso es muy importante que Washington, durante la reciente visita del Secretario del Tesoro, Hank Paulson, haya avanzado a una política de asociación estratégica con China".
"Actualmente China es la principal fuente individual de productos manufacturados de la UE y al final de la década será el mayor exportador del mundo con un papel marcador de la agenda internacional", afirmó en un discurso en la Universidad de Tsinghua, la más prestigiosa de Ciencias en China.
Maldenson recordó que como miembro de la OMC, China tiene el acceso garantizado y estable al mercado global "pero podría hacer más a cambio, por ejemplo desempeñando ayudando más activamente a manejar las negociaciones de la Ronda de Doha"
El Comisario se refirió a la necesidad de una nueva estrategia europea en sus relaciones con China y que deberá servir para negociar en enero de 2007 un nuevo acuerdo de asociación y cooperación que sustituya al vigente de 1985, que se ha quedado obsoleto con China como actor global.
El liderazgo de Pekín debe verse tanto en el cumplimiento de las reglas del comercio internacional abriendo más sus mercados y en las condiciones de producción doméstica y de acceso como en el sistema de seguridad colectiva en la diplomacia internacional, desarroollo y lucha contra el cambio climático, insistió Mandelson.
Recordó que la UE continuará con debates francos sobre derechos fundamentales y comercio (con Pekín).