Varios centenares de personas se manifestaron ayer en Ginebra contra el plan de privatizar los servicios públicos que atribuyen a la Organización Mundial de Comercio y que ésta ha negado a través de su director general, Mike Moore.
Los manifestantes, cerca de un millar, desfilaron pacíficamente por la ciudad hasta la sede de la OMC, a poca distancia del Palacio de las Naciones de Ginebra, con una pancarta en la que podía leerse "La privatización no nos hará servicio... público".
Otras pancartas rezaban: "No al Acuerdo General sobre Comercio de Servicios", "No a la privatización mundial de los servicios", "La Salud es un bien común y no una mercancía".
Los manifestantes que tomaron la palabra, todos ellos partidarios de otro tipo de "globalización", rechazaron sobre todo la privatización de la salud, la educación y la energía.
Algunos oradores, pertenecientes al sindicato suizo de servicios públicos, criticaron la nueva ley del mercado de la electricidad, sobre la cual deben pronunciarse los ciudadanos helvéticos el próximo 22 de septiembre.
Los manifestantes llamaron a "votar "no" al neo-liberalismo" y a "resistirse a las multinacionales". El viernes, el director general de la Organización Mundial de Comercio, Mike Moore, negó, en una declaración pública, que en ella vaya a negociarse la privatización de los servicios públicos.