Las concentraciones, plagadas de símbolos antinucleares y de pancartas que urgían al Gobierno a "apagar" las centrales atómicas del país, tuvieron lugar en la docena de localidades con instalaciones nucleares y en varias grandes ciudades alemanas.
Más de 10,000 personas, según cálculos de la policía, marcharon frente a las central de Grohnde, en el estado de Baja Sajonia (noroeste del país), acompañados por más de un centenar de vehículos y un convoy de tractores.
Ayer fue la cuarta jornada consecutiva de las tradicionales marchas pacifistas de Pascua en Alemania, centradas en esta edición en el "apagón nuclear" y en las guerras en Afganistán, Irak y Libia.
La catástrofe de la planta nuclear de Fukushima (Japón), unida al próximo aniversario de la de Chernóbil, lograron que las llamadas al abandono de la energía atómica dominaran por encima del resto de las consignas pacifistas.