Las compañías mexicanas cuentan con un manual de recursos humanos disponible en internet con información sobre las posibilidades que tienen las empresas para complementar con prestaciones la remuneración de sus empleados.
Los promotores del "Manual de Prestaciones y Compensaciones Versión Internet" dijeron a EFE que las empresas pueden contar con este servicio por un precio de 590 pesos por trimestre (51 dólares) e incluye, aparte de la información escrita, una asesoría por teléfono que complementa el servicio. El objetivo del servicio, ofrecido por la francesa Accor y su socio mexicano Aon, es orientar al empresario mexicano en la toma de decisiones respecto a las estrategias o planes de remuneración que ponga en práctica una empresa.
Eso suena muy bien: las muestras se pasan a los pacientes, que prueban las medicinas más nuevas por nada.
El doctor Bernard Lown, presidente emérito de Lown Cardiovascular Research Foundation en Brookline, Massachusetts, lo ve de forma distinta.
"Sólo dan muestras de los medicamentos más recientes y costosos", dice. Esas muestras podrían hacer que los pacientes se vuelvan usuarios de medicinas caras por años.
"Me convertí en una especie de vendedor de drogas", dice Lown, que, a los 83 años todavía ve pacientes una vez a la semana.
El promover medicamentos con frecuencia genera conflictos a los doctores. Los laboratorios farmacéuticos les pagan a los médicos por su labor de consultores. También les pagan por participar en pruebas de medicinas que favorecen los productos de las compañías. Los resultados de pruebas que no favorecen a los fabricantes no son publicados, y las relaciones financieras entre los doctores y los laboratorios farmacéuticos no siempre son reveladas.
En la actualidad los laboratorios farmacéuticos promocionan sus píldoras como si fueran detergentes de platos o vehículos.
Una fuerte publicidad convence a muchos consumidores de que podrían necesitar el último antidepresivo en salir al mercado o el nuevo rival de Viagra, y presionan a los doctores para que se los receten.
Pfizer, cuya píldora para el colesterol Lipitor es el medicamento mejor vendido del mundo, fue el cuarto anunciante más importante de Estados Unidos en el 2003, según Advertising Age, una publicación comercial de Nueva York.
El gasto de $2,840 millones de Pfizer en anuncios fue sólo superado por el de General Motors Corp., Procter & Gamble Co. y Time Warner Inc.
Bristol-Myers Squibb Co., el mayor productor estadounidense de medicinas para el SIDA, gastó $778 millones en anuncios, un poco menos que el productor de dulces Mars Inc. pero $2 millones más que la cervecera Anheuser-Busch Cos. Vender es una cosa; hacerlo con integridad es otra muy distinta.