El grupo turístico español Marsans presentó ayer una demanda judicial por daños y perjuicios contra la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), después de que el organismo le retirara ayer la licencia para vender billetes aéreos.
En dicha demanda, el grupo dirigido por Gerardo Díaz-Ferrán, presidente de la patronal española, y su socio Gonzalo Pascual, asegura que en ningún momento ha incumplido sus compromisos de pago.
Se trata de una reclamación "supermultimillonaria", indicó ayer a Efe Pascual, que lleva las riendas de Viajes Marsans desde que el pasado 11 de marzo dimitiera José María Lucas, hasta entonces director general de la compañía.
No obstante, rehusó cuantificar la cantidad por la que el grupo demanda a la IATA, que, con su decisión "fuera de lugar" para los dueños del grupo ha dañado la imagen de una empresa de cien años de historia.
Pascual agregó que, además, la auditoría realizada por la empresa PricewaterHouseCoopers demuestra que Marsans cumple "con creces" todos los requisitos para seguir operando.