Los ministros de Economía, Interior y Justicia de la Unión Europea (UE) tomaron ayer una serie de decisiones para impedir que algunos países faciliten el blanqueo de dinero, sobre todo el destinado a la financiación del terrorismo.
La UE se comprometió a apoyar la acción del Grupo de Acción Financiera sobre el Blanqueo de Capitales (GAFI, dependiente de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, OCDE) aplicando las medidas contra países que no cooperen en la lucha contra el blanqueo.
Estas medidas incluyen la información obligatoria sobre transacciones con estos países, identificación de los clientes y tener en cuenta que estos países no cooperan al autorizar la apertura en su territorio de una sucursal de una entidad bancaria de la UE.
Los primeros países que podrían verse afectados son Filipinas, después de que el GAFI examine una nueva directiva antiblanqueo de este país, y la república de Nauru, en el océano Pacífico, si antes de noviembre no aplica medidas de control de bancos.
Tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, la UE extendió este miércoles estas medidas a los países "que albergan, apoyan y ofrecen refugio a los terroristas y a sus formas de financiación".