La falta de planificación del Gobierno Nacional en la construcción de obras importantes en varios lugares del país, como la Calzada de Amador, la vía Argentina y en el casco viejo de la ciudad de Colón han hecho que centenares de comerciantes tengan una pérdida de más de 55 millones de dólares.
Emy De León, miembro del Comité de Usuarios de Amador, manifestó que 10 meses después de la revitalización de esta zona turística con la adecuación de infraestructuras, la situación de los comerciantes no ha mejorado nada, sino todo lo contrario.
Más de 800 empleos se han perdido durante la construcción de la Calzada de Amador y solo se han podido recuperar entre 200 y 300 plazas, mientras que las pérdidas ascienden a más de 50 millones de dólares.
En tanto que del 80% de los comerciantes que cerraron, solo un 30% han podido reabrir.
"Durante los fines de semana, la Calzada de Amador está llena, pero los visitantes no están consumiendo en los comercios. Esto nos indica que traen su comida o consumen productos que no le cueste tanto, como un hot dog, hamburguesa, chorizo, raspado", señaló.
De León afirmó que la situación por la que ellos están pasando no es cuestión de precio en los productos que ellos venden en sus comercios, sino que hay una desaceleración económica en el país.
Esta es una realidad que no podemos explicar, ya que teníamos grandes expectativas porque durante el primer mes de apertura tuvimos ganancias por un 60%, pero ahora todo volvió a ser como antes, expresó.
En su momento, el Gobierno aseguró que con la inauguración de la ampliación del Causeway se acabarían todos los problemas, sin embargo, ha sido todo lo contrario.
La dirigente resaltó que le han solicitado al Gobierno una indemnización para todos los comerciantes que han sobrevivido por daños y perjuicio sufridos por las mejoras a la zona turística.
Esta misma realidad la están pasando en la vía Argentina, donde 30 comercios han cerrado.
Eliseo Hernández, uno de los voceros de los comerciantes de la vía Argentina, dijo que las construcciones improvisadas ha influido en la merma de la actividad.
Los negocios en este sector de la ciudad reportan pérdidas que asciende a casi un millón de dólares.
"Los comercios que se han podido mantener son las grandes cadenas, sin embargo, han perdido mucho dinero", señaló.
Un negocio que registraba ingresos mensuales por 60 mil dólares, ahora solo devenga 20 mil dólares. Mientras, un restaurante que facturaba $3,000 al día ahora reporta $54.
Hernández explicó que todos los dueños han quedado atendiendo su propio negocio y que aproximadamente 100 plazas de empleo se han perdido.
En el casco de la ciudad de Colón, la situación no es diferente porque los trabajos de Renovación Urbana han provocado el cierre de 400 empresas con pérdidas que superan los $2 millones, de acuerdo con la Asociación de Comerciantes del Casco de la ciudad de Colón.
Los empresarios colonenses han señalado que los grandes negocios son los que han podido soportar un poco más la situación, pero los medianos y pequeños son los que han sufrido la no planificación de la construcción.
El economista Juan Jované manifestó que la situación por la que están pasando los comerciantes se debe a una mala planificación en las obras.
A juicio de Jované, el Estado debe brindarle al comerciante algún tipo de incentivo, como atender los créditos que mantienen con los bancos.
"Sería injusto que esas personas que tuvieron pérdidas no se vean beneficiadas ahora cuando la obra está terminada", agregó.