Se estima que el 70% del salario de los panameños que mantienen un crédito está dirigido a realizar pagos a bancos y financieras.
Así lo indicó Ernesto Bazán, de la calificadora de riesgo Equilibrium, quien aconsejó a las entidades bancarias y a los panameños a ser más conservadores con el crédito.
Aunque la inflación ya se ubica en 9%, los panameños continúan endeudándose, y a agosto de este año los créditos de consumo personal totalizaron $4,543 millones, aumentando en $480 millones en comparación con igual periodo de 2007, cuando registraron $4,063 millones.
Hasta agosto de este año se han otorgado $ 3,340 millones en créditos personales, $624 millones en tarjetas de crédito y $579 millones en crédito para autos.
Aunque los créditos de consumo han seguido aumentando, el crecimiento ha sido menos marcado en los últimos meses, explicado por el factor inflacionario.
Igual fenómeno ocurre en los préstamos hipotecarios, donde los créditos ascienden durante los primeros nueve meses de este año a $5,400 millones.
Bazán señaló que aunque es un buen momento para la macroeconomía, la micro está sufriendo por la inflación, por lo que se debe ser cuidadoso al obtener y otorgar un crédito y analizar el entorno inflacionario.
Y es que para finales de este año se estima una inflación de 2 dígitos, una de las más alta en Panamá.
Explicó que en este momento de crisis financiera la banca panameña debe tomar una posición más conservadora en la admisión de créditos, el refinanciamiento de deudas y considerar el uso de "scoring" o clasificación interna de crédito.
Añadió que la crisis de EE.UU. se originó porque a las personas se les dio crédito por encima de lo que podían pagar, y que esta es una lección que la banca panameña debe aprender.
Para Elizabeth Carbonell, de IMC, firma internacional especializada en educación de crédito, en este momento de turbulencia es necesario que los bancos se replanteen sus bases para el otorgamiento de créditos, lo que no significa cerrar la puerta, sino ser más selectivos.
Dijo que las personas no deben endeudarse más de lo debido, porque a la hora de la crisis las deudas impagables son el gran factor de riesgo.