LatinNCAP, el organismo independiente encargado de evaluar la seguridad activa y pasiva de los automóviles que se venden en Latinoamérica, aumentará su exigencia a partir de los ensayos de este año.
El objetivo es lograr que los fabricantes igualen los niveles de seguridad de los autos que venden en la región con los productos comercializados en el primer mundo.
El cambio incluye implementar un impacto lateral además del frontal existente. Los vehículos deben tener frenos ABS de cuatro canales (los de tres canales a las cuatro ruedas no son igual de efectivos a la hora de controlar pérdidas de adherencia atrás) y sensores que detecten quiénes se ponen el cinturón de seguridad, tanto en los asientos de adelante como en los de atrás.
Desde 2014 los sistemas de retención (sillas especiales) infantiles tendrán que estar presentes en tres de los grandes mercados de la región (Argentina, Brasil y México) para lograr el máximo reconocimiento del LatinNCAP.
Se proveerán también más datos de la protección dada a la zona de las rodillas en caso de choque.
La puntuación máxima que da este organismo independiente es de cinco estrellas.