La cadena de comida rápida McDonalds cerrará 25 de sus establecimientos en el Reino Unido por la caída de las ventas en 2005, según un informe de la compañía presentado a la Comisión de Valores de Estados Unidos.
Además, la empresa, a la que el cierre costará unos 33.6 millones de euros, tiene planeado vender cincuenta de sus franquicias.
Estos cierres se producen en un momento en el que existe en el Reino Unido gran preocupación sobre el gran número de personas, sobre todo niños, con sobrepeso y a la mala fama de la comida poco sana.
McDonalds, que hace unos meses cumplió su cincuenta aniversario, señala en un informe que los establecimientos en el Reino Unido que llevan abiertos más de un año registraron pérdidas en 2005.
Para la compañía de comida rápida esta bajada de las ventas se debe a un mercado muy competitivo y a la falta de confianza de los consumidores.
Además, los márgenes de beneficios de esta cadena en Europa se redujeron a un 14.9% el año pasado, un uno por ciento menos que el año anterior.