El cocalero y candidato presidencial Evo Morales se dijo dispuesto a hacer valer sus influencias ante el gobierno del presidente Hugo Chávez para que Venezuela revierta su decisión de importar soja y sus derivados de Estados Unidos en desmedro de los cupos de Bolivia.
Estamos "dispuestos nuevamente a retomar este contacto para que pueda seguir aumentándose la compra de soja boliviana" en Venezuela, declaró el líder indígena.
La postura de Morales se registra después que la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex) denunciara la caída de las ventas de oleaginosas a Venezuela.
Según la organización empresarial, la decisión este año de la administración Chávez de comprar soja de Estados Unidos "con arancel cero" y en violación de la normativa comercial del área andina, provocó pérdidas a los productores bolivianos por 57.8 millones de dólares, entre enero y julio últimos, con respecto al mismo período de 2004.