Los médicos bolivianos reanudaron ayer su huelga contra un decreto del presidente Evo Morales que aumenta de 6 a 8 horas su jornada laboral, en medio de algunos incidentes, y la Fiscalía General anunció que investiga a los dirigentes del sector a petición del partido gobernante.
En el Hospital de Clínicas de La Paz, médicos y enfermeras se enfrentaron con personas afines al Gobierno que les exigían volver al trabajo y que fueron echadas por la fuerza del lugar.
Los médicos habían anunciado la semana pasada una tregua.