¿Cuenta Panamá con algún mecanismo regulador ante la crisis financiera?
La crisis financiera norteamericana trae como consecuencia un cambio de paradigma en los mercados nominales.
La mano invisible de Smith no funcionó en este caso, que más bien califica como un fallo de mercado; una externalidad.
Por este motivo, ante estas externalidades que amenazan la economía mundial es necesaria la intervención del Estado para corregirlas según la doctrina económica.
Sin embargo, es deplorable la acción de subvalorar el riesgo y especular en mercados adversos al riesgo. Por esta razón los norteamericanos cuestionan a sus senadores y legisladores al considerar improcedente que el Estado tenga que pagar por la ineficiencia y la malversación de los administradores de esas grandes compañías que han llevado a la banca rota sus empresas y el de sus accionistas, ahorristas e inversionistas.
En Panamá existen reguladores en valores, seguros, bancos e instituciones financieras, como la Superintendencia de Bancos que señala: "En Panamá el crédito por excelencia se gestiona por parte de la entidad hasta su vencimiento y no se transfiere rápidamente a un tercero para deshacerse del riesgo".
Por el contrario, en el sistema prevalece el modelo de negocio que permite una relación "muy estrecha" con la clientela y coloca los niveles de inversiones en posiciones muy bajas en relación a los créditos.