El banco Tokyo-Mitsubishi UFJ, uno de los llamados "megabancos" de Japón, será sancionado por conceder préstamos sin garantía a un individuo con conexiones con el crimen organizado y condenado esta semana por malversación de fondos.
Los créditos, que ascienden a varios millones de dólares, se iniciaron en 1984 y fueron otorgados por el banco Sanwa, que fue absorbido por el grupo TMUFJ, a Kunihiko Konishi, entonces presidente de la organización Asukakai con sede en Osaka, en el oeste del país, según fuentes citadas por el diario Nikkei. La organización Asukakai fue establecida con el fin de ayudar a los "buraku", un grupo social japonés marginado desde épocas feudales.
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