La construcción de un megapuerto en la entrada pacífica del Canal de Panamá no afectaría al turismo, y mucho menos a los proyectos ubicados en Amador y Farfán.
Así lo aseguró, el especialista de Comercio Internacional de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Eduardo Lugo, quien aseveró que el atractivo de muchos centros turísticos en varias partes del mundo, es tener en frente, una terminal portuaria.
La reacción surgió ayer ante el temor de algunos sectores de que los proyectos ubicados en las playas más cercanas a la capital se vean afectados en su estética y en la contaminación de las playas.
El tema salió a relucir ayer durante una conferencia organizada por la Asociación Bancaria de Panamá, para dar a conocer los avances del proyecto del megapuerto.
Eduerdo Lugo indicó que el proyecto cuenta con todos los estudios de impacto ambiental requeridos por la Autoridad Nacional del Ambiente y manifestó que a la Autoridad Marítima de Panamá le corresponde la obligación de hacer cumplir las leyes y las normativas que tienen que ver con la parte de medio ambiente.
El proyecto mantiene en espera a más de una docena de operadores portuarios desde el pasado mes de enero.
Rogelio Orrillac, director del proyecto, dijo que ha mantenido en contacto permanente con los operadores interesados y manifestó que en tres o cuatro semanas se podrían comenzar a vender los pliegos de pre-calificación.
El presidente de la Cámara Marítima, Rommel Troetsch, aseguró que no hay el mercado suficiente para dos puertos que manejen 4.5 millones de teus.
"Una vez el puerto de Balboa logre su desarrollo total, es que habría que ver entonces, la posibilidad de una inversión adicional" apuntó.
Según Troetsch, las inversiones deben darse de acuerdo a las exigencias del mercado.
El agua demasiado caliente provoca una vasodilatación excesiva de los vasos sanguíneos y esto hace aumentar notablemente el trabajo del corazón, que ya realiza un pleno esfuerzo a causa del feto que está creciendo.
El baño o la ducha con agua templada, en cambio, son muy beneficiosos tanto física como psicológicamente, y tienen que ser una costumbre cotidiana. Sirven para hidratar los estratos superficiales de la piel, para nutrirla, para ayudar a mantenerla elástica, para limpiarla, y también para dar una sensación de bienestar.
Baño y ducha representan una excelente estrategia cosmético - funcional.
Por lo que respecta a la higiene íntima, hay que practicarla dos o tres veces al día, utilizando si es posible agua corriente y un simple jabón. Hay que evitar, si el médico no los prescribe, los jabones medicinales.
Siempre hay que respetar la acidez de las mucosas del perineo.
Las irrigaciones vaginales están contraindicadas, incluso si se tiene una abundante leucorrea (pérdidas blanquecinas), ya que los aplicadores pueden provocar molestias en el cuello del útero y, en consecuencia, a la bolsa amniótica.
La ropa interior es muy delicada, ya que sus tejidos, costuras y elásticos deben permanecer intactos porque están en contacto directo con la piel; entonces para que conserve siempre bien el estado de sus prendas, le recomendamos lavarlas a mano con jabón neutro y en agua tibia (30º Centígrados).
Es muy importante que distribuya muy bien el jabón con el objetivo de evitar las manchas en la ropa.
Pero si no puede o no tiene tiempo para lavar a mano su ropa interior, existen algunas bolsitas especiales para cuidar mejor sus prendas delicadas y, de esa manera, evitar que éstas se enganchen en el motor o en las fajas de la lavadora, por ello le recomendamos colocarlas dentro de una funda de almohada o similar.
Y no se preocupe de que puedan quedar mal lavadas porque el detergente igual penetra a través de las fibras, dejando su ropa limpia y bien cuidada. Claro que estos prácticos consejos deben ir acompañados siempre y cuando tengas mucho cuidado con la temperatura del agua.