Economía

Mercado brasileño se calmará al elegirse al presidente

Fraga dijo que no debe confundirse a un candidato en campaña con un presidente electo.


La intensa volatilidad que sacudió al sistema financiero brasileño en los dos últimos meses solamente se calmará cuando el país tenga un presidente electo, dijo el presidente del Banco Central, Arminio Fraga, al emitir su voto en las elecciones de ayer.
"El presidente electo hablará con la autoridad de quien gobernará el país. Y es con esa autoridad que el nuevo presidente será capaz de ejercer influencia en las expectativas del mercado", dijo Fraga.
El funcionario aguardó pacientemente en la fila de su colegio electoral en Rio de Janeiro para digitar los números de sus candidatos en la urna electrónica, y a la salida -cuidando de no aparentar hacer campaña por uno u otro candidato- se permitió apenas un breve contacto con la prensa.
Fraga dijo que no debe confundirse a un candidato en campaña con un presidente electo. "Una cosa es una campaña difícil, y otra cosa es un presidente.
Existe una expectativa de que se confirme todo lo que fue dicho, pero esto es como en el fútbol: una cosa es una práctica, otra cosa es un partido", dijo.
En abril de este año, la moneda local, el real, valía lo mismo que en diciembre del año pasado, 2.3 unidades por un dólar, y el llamado riesgo país (sobretasa que pagan los bonos soberanos brasileños por encima de los del Tesoro estadounidense, un simbólico medidor de la confianza externa), estaba en 700 puntos (7%).
Ahora el real ronda 3.7 unidades por dólar y el riesgo país superó los 2,000 puntos (20% de sobretasa), producto del violento desplome iniciado en mayo y atribuido por el mercado al temor ante la posible victoria del ex líder sindical Luiz Inacio Lula da Silva -favorito en estos comicios-, que llevó a inversores extranjeros a recomendar reducir la exposición en Brasil.
El ADN de una célula puede dañarse fácilmente.
Una de las formas es cuando se producen nuevas células y se copia mal el ADN de la célula madre. Las sustancias químicas, como las del tabaco, o la radiación también los dañan.
Esto pasa todo el tiempo, pero el cuerpo es sabio y detecta y elimina todas estas células dañadas antes que se dividan y transmitan la información falsa a otras células.
Ocasionalmente en la vida de una persona, una célula dañada logra sobrevivir y empieza a crear copias de ella. A pesar esto, hay cierta garantía que asegura que esas células no se desarrollen en un tumor.
Dentro del cuerpo humano trabajan entre cuatro y siete mecanismos que van limpiando lo dañado y es eso lo que nos mantiene saludables.
Al menos que todos estos mecanismos fallen, nadie contrae cáncer.
La falla de cualquiera de estos mecanismos es bastante improbable y sólo ocurre al azar.
La verdad es que a la mayoría de nosotros contraemos cualquier otra cosa antes que todos estos mecanismos de seguridad fallan.
Personas en cuyas familias hay un historial de cáncer simplemente tienen falla en uno o dos de estos mencanismos de seguridad.
Esto no significa que necesariamente sean propensos a contraer cáncer. Simplemente las probabilidades son más altas que cualquier otra persona.
Robert Weinberg no hace reparos en sugerir cuál es la mejor manera: pare de fumar o no empiece.
El humo de tabaco contiene una potente combinación de sustancias químicas que fácilmente puede hacer provocar que uno o más de estos genes empiecen a fallar.
Otro que es fácilmente evitable, es el de tomar el sol sin la protección debida contra los rayos UV.


fecha edicion
old id
102715
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América