El mercado inmobiliario en Panamá se ha redireccionado de las viviendas de alto valor con un costo superior a los 80 mil dólares a las viviendas construidas para panameños que están por debajo de ese precio.
Y es que cada vez es menor la brecha entre los proyectos de alto valor, que siguen disminuyendo y las viviendas populares, que por el contrario, van en aumento con el paso del tiempo.
Empero, es mayor todavía la oferta total de los proyectos con un costo superior a los 80 mil dólares que alcanzan los 7,474; mientras que la oferta total de las viviendas menores a ese precio es de 3,801.
De estas cifras proporcionadas por la consultora Indesa, la oferta para viviendas menores a 30 mil dólares es de 241, mientras que para proyectos entre 30 mil y 65 mil dólares el número se eleva a 2,939.
La oferta con un rango de precio entre 65 mil y 80 mil dólares la componen 621 proyectos.
En el caso de las viviendas por encima de los 80 mil dólares y hasta los 150 mil dólares la oferta es de 1,794 y en el rango entre 150 mil y 250 mil dólares, los proyectos suman 1,873.
En tanto, 2,390 proyectos componen la oferta en el rango de precio entre 250 mil y 400 mil dólares, los proyectos por encima de los 400 mil dólares alcanzan los 1,417.
El socio director de Indesa, Felipe Chapman, manifestó que las fuerzas propias del mercado y no la intervención, se han encargado de ajustar el sector inmobiliario. “El mercado se ha ajustado solo y relativamente rápido”.
El especialista en investigación y análisis económico dijo que aún hay oportunidades vigentes en la construcción de viviendas en el rango alto del segmento subsidiado, o sea las unidades entre 60 mil dólares y 80 mil dólares.
Según Chapman, esta oportunidad también presenta riesgos como el desempleo a mediano plazo, las alzas en las tasas de interés y respuesta de la política pública, y la insolvencia de promotores.
Por su parte, el consultor Ramón Barreiro, de Goethals Consulting Corporation, manifestó que aunque durante el apogeo del ‘boom’ inmobiliario dominaron los proyectos de apartamentos y viviendas de lujo, las viviendas de interés social no fueron abandonadas, pese a que sí se vio una presión sobre la rentabilidad de estos proyectos relacionada al alza de los costos de producción.
“El boom económico eleva el costo de los bienes de producción, esto hace que solo parezcan rentables las inversiones en bienes con los precios de venta más elevados, ahora con la estabilización del mercado se están volviendo a encontrar una diversidad de proyectos”, advirtió el consultor de Goethals Consulting.