Economía

Mercado motivará pronósticos

podrán elegir entre 10 contratos con precios de acuerdo a su proximidad.


LA PRÓXIMA vez que el Centro Nacional de Huracanes de Miami detecte un sistema de tormenta tropical en el Océano Atlántico o el Caribe, científicos de todo el mundo podrían ganar dinero al pronosticar dónde tocará tierra en Estados Unidos.
Este es el concepto que sustenta al mercado de futuros de huracanes, una red de negociación electrónica en la que meteorólogos podrán comprar y vender contratos que representan regiones de la zona costera desde Texas hasta Maine.
Los contratos que cubran el área por la que pase primero la tormenta pagarán $1.
El mercado fue desarrollado por tres profesores de la Universidad de Miami que están investigando por qué las expectativas públicas sobre los huracanes difieren algunas veces de los pronósticos del centro.
La operación, inicialmente entre académicos y meteorólogos, empezará durante una temporada en la que podría haber un número de tormentas y huracanes superior al promedio.
"Estamos intentando mejorar el problema general de las advertencias de huracanes", dice David Letson, de 43 años, profesor asociado de asuntos marinos que ideó el mercado.
Una vez que se detecte la próxima tormenta, los operadores podrán elegir entre 10 contratos. Ocho cubren zonas en la costa este de Estados Unidos o en el Golfo de México, dependiendo de los pronósticos.
Los otros dos representan una tormenta que muere en el mar o una que cruza desde el Atlántico hacia el Golfo, o viceversa.
Conforme la tormenta se acerca a cierta zona, el precio del contrato relacionado probablemente subirá, mientras que los de otros caerán. Una vez que la tormenta llega a la costa, el contrato correspondiente paga $1.
"Debe haber dinero de por medio porque, de lo contrario, la gente no tiene el mismo nivel de motivación para recabar información", indicó Nolan.
Los profesores de Miami dicen que estudiar las fluctuaciones en el valor de los contratos podría ayudar a entender porqué la gente no siempre hace caso a las alertas del Centro Nacional de Huracanes, y algunas veces resultan estar en lo correcto.
En noviembre del 2001 la mayoría de los residentes de Florida Keys hicieron caso omiso de órdenes de evacuación conforme el huracán Michelle se acercaba. Y el huracán acabó yéndose a las Bahamas.
Según Nolan, podría ser que la gente reacciona basándose en información obtenida de otra fuente, ya sea de la televisión local o de sitios climatológicos.
Aunque la intención del mercado no es pronosticar el curso de las tormentas en el mar, podría producir una previsión similar a las expectativas de los inversionistas sobre las ganancias de las compañías, dijo Nolan.
"Es concebible, si funciona perfectamente, que nuestro mercado haga pronósticos precisos", agregó.
Funcionarios del Centro Nacional de Huracanes no están tan seguros de que el mercado contribuirá al estudio de las tormentas.
El centro utiliza imágenes satelitales, radares y observaciones de aviones de la Fuerza Aérea y sus propias aeronaves, que alcanzan los 13, 100 metros y liberan instrumentos de estudio climatológico.
La comisión de negociación de futuros de materias primas dijo el 9 de agosto a funcionarios de la universidad de Iowa que tendrían que restringir la negociación de futuros de huracanes aun "mercado privado" de expertos invitados.
Los profesores de Miami dicen que invitarán a participar a otros académicos, especialistas en clima y reaseguradoras de todo el mundo.


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197598
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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