Panamá forma parte ya del Grupo de los 4. El Gobierno ha calificado el paso como un gran logro diplomático. Pero algunos ven con cautela esta iniciativa y analizan los intereses que podrían mover esta incorporación de Panamá al grupo.
El G3 fue creado a finales de los 80 como parte del esfuerzo por resolver los conflictos de América Central, a través del abastecimiento de petróleo a la región por parte de los 3 países exportadores del producto en América Latina: México, Colombia y Venezuela.
José H. Santos Aguilera, analista en Comercio Exterior manifestó a El Panamá América que más que un acuerdo comercial este paso es un acuerdo geopolítico y geoestratégico.
Entre los principales beneficios Panamá podría colocar sus productos en un mercado de casi 160 millones de personas y gozar de un mejor acceso a los recursos energéticos (petróleo, gas natural y energía eléctrica), que son indispensables para el buen desempeño de la economía.
Aunque este proceso forme parte de una agenda de apertura del presidente Martín Torrijos hay que dejar claro que ésta por sí sola no será garantía de crecimiento.
Tras la adhesión de Panamá al G-3, me preocupa la visita del Secretario de Defensa de los EE.UU, Donald Rumsfeld para tratar el tema de la seguridad fronteriza y no la de los Ministros de Defensa de México, Colombia y Venezuela. Me preocupa que el Gobierno de Álvaro Uribe exija una interconexión vial mientras su Gobierno no presenta otra opción para resolver el conflicto colombiano que la militar.
más desarrollados?
Aunque formalmente se hable de 4 integrantes, tras bambalinas se esconde un quinto: Estados Unidos. La razón es muy simple. EE.UU necesitará de mucha energía durante los próximos años para sostener su economía frente a potencias emergentes como China. Con la guerra en Irak, el Gobierno de George W. Bush se ve en la necesidad de buscar fuentes alternas de energía. El problema radica en que las fuentes energéticas más importantes del Hemisferio se encuentran en Colombia, un país con un conflicto armado y en Venezuela, un país con una aguda crisis política.
Al adherirse Panamá al G-3, el Gobierno tiene una doble misión: conservar la paz y contribuir a que los colombianos también la alcancen. De eso se trata la integración. Ahora bien, depende del Gobierno que Panamá sea vista como parte de la solución o parte del problema que se vive en Colombia. Pienso que se equivocarían si adoptan una posición pasiva o de autoexclusión frente al conflicto colombiano, si sólo planea proteger su frontera de los grupos ilegales y no se dispone a servir de facilitador junto a México y Venezuela en las negociaciones de paz.
A su vez, tienen que pagar por un malo y caro servicio como es el caso de las telecomunicaciones, que mientras en Panamá pagan hasta 0.10 centésimos por una llamada, en Costa Rica aún se paga más de $3.00 por minuto, agregó Stewart.