La misteriosa explosión ocurrida el domingo en el superpetrolero francés “Limburg” hizo subir ayer los precios del crudo en un mercado preocupado por la posibilidad de una nueva guerra de los petroleros, después de la que marcó el conflicto irano-iraquí en los años ochenta.
Desde la apertura de la sesión, el precio del Brent ganó casi medio dólar ayer en Londres, alcanzando 28.60 dólares por barril antes de volver a bajar un poco.
“Hubo una explosión en un petrolero en la costa de Yemen y algunos piensan que es un acto terrorista. Esta es la razón por la cual los precios están en alza”, indicó Tony Machacek, de la casa de corretaje Prudential Bache.
El “Limburg”, un superpetrolero que transportaba el equivalente de 400,000 barriles de crudo, se encontraba este lunes en peligro de naufragio cerca de la costa sudeste de Yemen a raíz de una explosión ocurrida el domingo a bordo.
Basándose en el testimonio de un tripulante, el vicecónsul de Francia en Sanaa, Marcel Gonalves, habló de un atentado cometido por una barca llena de explosivos, versión apoyada luego por el propietario del buque, la empresa Euronav. Las autoridades yemenitas rechazan sin embargo la tesis de un atentado.
“Si se confirma que se trata de una explosión criminal es preocupante porque es una posibilidad que había sido contemplada por numerosos especialistas”, subraya Leo Drollas, experto del Centre for Global Energy Studies (CGES).
“Esta es una señal que no pasará desapercibida en todo el mundo en las negociaciones en el ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas) y en la Organización Mundial de Comercio”, siendo Brasil la undécima economía mundial, acotó Quijano.
“La repercusión mayor —detalló— sería en Argentina, pues le permite negociar diferente con el FMI y relanzaría debates internos ante las presidenciales de marzo”. Vaticinó que en Venezuela un triunfo de Lula podría precipitar un nuevo marco de negociaciones entre el gobierno de Hugo Chávez y la oposición.