Los mercados europeos se mostraron en los últimos días inmunes a las malas noticias y, en casi todos los casos, lograron terminar la semana incluso con ligeros ascensos respecto al viernes de la semana pasada.
Ni el recrudecimiento del conflicto de Irak ni los malos datos coyunturales de algunos países como, por ejemplo, las cifras de desempleo de marzo en Alemania lograron frenar los índices europeos.
La decepción por los resultados del fabricante finlandés de teléfonos Nokia, cuyas ventas descendieron inesperadamente en el primer trimestre del año, presionaron algo a los valores del sector de las telecomunicaciones, pero apenas afectaron al conjunto del mercado.
En algunos casos, como en el del índice Ibex 35 de Madrid, llegaron a tocarse máximos anuales esta semana.
La facturación fue baja debido a la cercanía de las fiestas de Semana Santa y la ausencia de muchos inversores.
Al cierre del jueves, último día en que se negoció, el índice Euro Stoxx 50, que agrupa las principales compañías de la zona euro, acumulaba una ligera bajada del 0.95, hasta los 2,858.92 puntos.
En Londres el FTSE 100 se situaba en los 4,489.70 unidades, un 0.5% más que el viernes anterior, mientras que el CAC 40 de la bolsa de París se mantenía casi sin cambios en las 3,740.11 unidades.
En Fráncfort, el índice DAX de Fráncfort subió un leve 0.5%, hasta los 4,489.70 puntos, mientras que el Ibex 35 de Madrid registró el mayor ascenso al cerrar a 8,390.10 enteros, un 1.4% más.