Los indicios de que la inflación no supone un peligro inminente para la economía estadounidense, que esta semana ayudaron al Dow Jones de Nueva York a marcar máximos históricos, dieron un nuevo impulso a las bolsas latinoamericanas.
La preocupación de los mercados emergentes por una frenada brusca de la economía estadounidense quedó atrás esta semana con una avalancha de datos que indicaron que la actividad productiva va bien y que la inflación no es una amenaza inmediata.
Una inflación controlada en una economía que se mueve aparta la posibilidad de nueva alzas de los tipos de interés en EE.UU, lo que suena como música a los oídos de los emergentes y de las bolsas en particular, ya que estimula los flujos de capital externo para los mercados periféricos.
"La economía de Estados Unidos viene repitiendo las señales de que crece con moderación suficiente para evitar presiones inflacionarias y recesión. Esa expectativa refuerza el movimiento de alza en las bolsas", señaló un informe de la firma brasileña Grau Gestión de Activos.
Barclay señaló que la extorsión "ahora está afectando a todos, desde empresarios, pasando por equipos de fútbol y escuelas, hasta las familias de sus soldados que están sirviendo en Irak, de acuerdo a una reciente encuesta, hay una víctima del crimen en más de uno de cada cinco hogares salvadoreños".
Indicó que "el crimen violento obviamente desmotiva la inversión extranjera, incluyendo la inversión proveniente de Estados Unidos. El crimen tiene el potencial de destruir la economía.