Economía

A merced de los intermediarios

Productores y consumidores sufren las distorsiones de la cadena de comercialización.


DENTRO de la cadena de comercialización hay una persona que obtiene la mayor parte de las ganancias con un mínimo de riesgo.
La intermediación en el sector agrícola es una historia que data de hace muchos años porque el productor no tiene las facilidades, ni el tiempo, para llevar su mercancía a los centros de compra.
Gonzalo Cambefort, director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), estima que los intermediarios se quedan con un 30% de las ganancias.
Esto debido a que los productores dependen en la mayoría de los casos de una persona que especula con los precios, quien comienza ofreciendo el transporte y termina convirtiéndose en un comerciante a gran escala.
Indicó que los intermediarios van al punto de producción, especulan en la compra y luego venden el producto en la ciudad, con altos márgenes de ganancia.
Para el funcionario, los productores tienen un riesgo desde que empieza la siembra, hasta la cosecha.
Las condiciones climáticas y la aparición de plagas y enfermedades que merman la producción no son suficiente para quienes dependen de un intermediario para colocar el producto en el mercado.
Antonio Acosta, presidente de la Asociación de Productores de Cebolla de Tierras Altas, dijo que muchas veces se les pierde parte de la cosecha ya que los comercializadores mantienen los precios altos independientemente de la temporada, lo que impide que se incremente el consumo.
Cabe destacar que además de los intermediarios, las cadenas de supermercados compran directamente al productor, reduciendo la cadena alimentaria pero sin trasladar la diferencia al consumidor.
La lechuga es uno de los productos con los márgenes de ganancias más altos para los intermediarios.


El productor vende la libra a 0.08 centésimos, mientras que los intermediarios la venden a 0.30 centésimos a los comerciantes.
Esto hace que el consumidor pague hasta 0.80 centésimos por libra.
Miguel, un vendedor del Mercado Agrícola Central, dijo a Panamá América que este lugar está plagado de intermediarios, quienes no sólo venden más caros sus productos, sino que les restan clientes a los comerciantes, ya que también venden a los consumidores.
Agregó que el hecho de vender productos perecederos incrementa el riesgo, pues con el pasar de los días los rubros pierden frescura y se dañan.
Pese a estas debilidades en la cadena de comercialización, tanto productores como autoridades proyectan que el consumo de frutas y vegetales se incremente y vaya de la mano con la expansión del sector agropecuario, que el año pasado creció un 3.1% con respecto al 2004.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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