El banco de inversiones Merrill Lynch recomendó la compra de bonos argentinos, estimando que Argentina es el país de América Latina que más se beneficiará con la rebaja de las tasas estadounidenses.
"Argentina es indudablemente la economía que más se beneficiaría con tasas mundiales más bajas", afirmó Merrill Lynch, una de las firmas más influyentes de Wall Street, en un comunicado.
En el texto, Merrill Lynch llama a sus clientes a que aumenten sus tenencias de bonos del país para aprovechar los precios de los próximos meses, tras la caída de medio punto porcentual de los intereses decidida sorpresivamente el miércoles por la Reserva Federal (Fed).
Para Argentina, situada hasta hace poco al borde de la cesación de pagos, este recorte reduce los costos fiscales en 100 millones de dólares, estima Merrill Lynch en un comunicado.
El banco de inversiones neoyorquino estima que ahora hay buenas posibilidades para que Argentina -que además recibirá del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de organismos de crédito un paquete financiero por 39.700 millones de dólares- vuelva a lanzar una emisión de deuda en los mercados internacionales.
Efectivamente, el Gobierno argentino anticipó el jueves, a raíz de la baja de las tasas estadounidenses, el canje de la deuda que se estudiaba implementar en marzo próximo. El volumen de títulos viejos por nuevos a canjear "sería equivalente a 4.000 millones de dólares, 3.000 millones de ellos emitidos en pesos y dólares y el resto emitidos en euros", dijo el el secretario de Finanzas argentino, Daniel Marx.
Sin embargo, los analistas comprueban que aún subsisten dudas sobre Argentina entre los inversores, debido principalmente a interrogantes respecto al crecimiento -que algunos expertos sitúan como máximo en un 2% del PIB en el 2001- y a la política, en particular por el rechazo expresado por la oposición a las reformas estructurales.
Brasil fue otro país que aprovechó el recorte de las tasas para emitir deuda, y obtuvo el jueves 1.500 millones de dólares con el lanzamiento de bonos globales a cinco años, informó el Banco Central brasileño.