México ha desaprovechado los grandes flujos de inversión extranjera directa recibidos, por lo que debe buscar mecanismos para impulsar el crecimiento económico y un desarrollo más amplio, dijo la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL).
El secretario ejecutivo de este organismo de la ONU, José Antonio Ocampo, declaró en una entrevista publicada ayer en el diario “El Financiero” que el problema de México no es la falta de inversiones, pues recibe importantes volúmenes del exterior, sino su capacidad para repartir los beneficios y lograr un desarrollo más homogéneo.
“El problema de la nación azteca es sacarle más crecimiento, más Producto Interior Bruto (PIB), a los flujos de inversión”, afirmó Ocampo.
El año pasado, el PIB de México creció un 0.9 por ciento y en 2001 se contrajo un 0.3 por ciento.
El directivo de la CEPAL recomendó a México establecer mecanismos para distribuir los beneficios de la inversión extranjera entre todos los sectores industriales y regiones de su territorio, ya que los capitales no llegan a todas las áreas de actividad económica.
Pese a la recesión económica en Estados Unidos y México en los dos últimos años, este último país ha recibido un total de 38,356 millones de dólares de inversión extranjera directa, de los cuales 12,283 millones de dólares correspondieron a la venta de Banamex al estadounidense Citigroup en 2001.
Ocampo advirtió que en el último quinquenio se han reducido de forma significativa los flujos de inversión que se dirigían hacia América Latina, y que 2002 fue el peor año, con unos 50,000 millones de dólares en total, cifra 37.5 por ciento inferior a la de 2001.
Indicó que aunque México es uno de los más favorecidos en la región, debe tomar medidas, como una mayor especialización industrial, para evitar que los capitales emigren a otros países.
El directivo señaló que aunque algunas empresas textiles se han desplazado hacia China, otros capitales, como los de la industria automovilística, se han afianzado en el país.