El ministro mexicano de Energía, Ernesto Martens, dijo ayer que era "demasiado pronto" para decidir sobre posibles recortes a la oferta de petróleo, pero señaló que México fijará su posición dentro de unas tres semanas. El presidente venezolano, Hugo Chávez, tiene programado visitar México para sostener conversaciones hoy con su homólogo, Vicente Fox, como parte de sus esfuerzos por obtener apoyo para recortes de producción petrolera tanto al interior como al exterior de la OPEP.
"No conozco exactamente la agenda del presidente Chávez. Podemos asumir que él traiga algunas preocupaciones sobre el balance entre la oferta y la demanda de petróleo, que con mucho gusto platicaremos (conversaremos) con él", dijo el ministro en una conferencia sobre petroquímica.
Venezuela es miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), pero México no lo es. Chávez desea que los 11 miembros del cártel reduzcan en al menos un millón de barriles por día su producción, para regresar al precio que la OPEP se ha marcado como objetivo, de 22 a 28 dólares por barril. Sin embargo, afirma que la OPEP debe reducir su producción, sólo si productores independientes, como México, Rusia y Noruega, acuerdan recortar su oferta o al menos mantenerla en sus niveles actuales.
"Es demasiado temprano para decir", dijo Martens. "Creo que tenemos que verlo con más tranquilidad. Yo diría que en unas 3 tres semanas, tendremos una solución (en México)", agregó. Ante una caída en la demanda mundial de petróleo, los precios se han desplomado en los últimos meses. La canasta de exportación de crudo de la OPEP cayó a 18,97 dólares por barril el miércoles, muy por debajo de su precio objetivo.