El gobierno de México seguirá evaluando las condiciones del mercado petrolero antes de adoptar cualquier medida encaminada a modificar sus niveles de exportación de crudo, informó la Secretaría de Energía.
México elevó sus exportaciones a 1.88 millones de barriles diarios a partir de febrero, luego que surgieran temores de una disminución en los inventarios de crudo iraquí y de una huelga en Venezuela, lo cual provocó una elevación desmedida de los precios mundiales del combustible.
Cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó el mes pasado de que recortaría su producción en junio, el gobierno mexicano decidió esperar sin tomar alguna decisión, al señalar que prefería esperar a ver cuáles eran las condiciones del mercado en ese momento.