Hace un año el gobierno mexicano firmó un Acuerdo Nacional para el Campo (ANC) en el que se comprometió a estudiar una posible exclusión del maíz blanco y el frijol del Tratado de Libre Comercio firmado con Estados Unidos y Canadá (TLCAN).
Un año más tarde, el principal reclamo de las organizaciones campesinas que se sentaron a negociar con el gobierno durante cuatro duros meses en 2003 quedó en el olvido. Fuentes gubernamentales consultadas por la AFP reconocen que la liberalización del mercado del maíz blanco y el frijol, del que dependen al menos dos millones de campesinos en México, sigue en pie de acuerdo a lo previsto, de cara al 1 de enero de 2008.
"El tema de la renegociación no se está considerando, ni siquiera en esos capítulos", y en la última reunión la semana pasada entre el secretario de Economía Fernando Canales y el estadounidense Robert Zoellick, representante especial de Comercio, "ni siquiera se habló de eso", explicó una fuente oficial.
El gobierno mexicano "iniciará de inmediato consultas oficiales con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá con el objetivo de revisar lo establecido en el TLCAN para maíz blanco y frijol", señaló el 28 de abril de 2003 un comunicado oficial tras la solemne firma del ANC.
El "estudio" de ese impacto del TLCAN en el campo mexicano, fue presentado hace pocas semanas (con retraso), pero no menciona esa renegociación.
Atrás también quedó la movilización de los campesinos, cuyas principales organizaciones, como la Confederación Nacional Campesina (CNC), no tenían previsto convocar manifestaciones en la capital mexicana el jueves.
"Lo fundamental es que en términos generales hay paz, tranquilidad, en zonas donde se vienen arrastrando conflictos desde hace muchos años", explicó a la AFP Gonzalo Altamirano, uno de los portavoces gubernamentales del ANC, al hacer un balance del acuerdo.