Las impresoras fiscales no se implementarán en dos mil 780 comercios, ubicados en áreas de difícil acceso de diferentes provincias del país, aseguró el ministro de Economía y Finanzas, Frank De Lima.
Explicó que la decisión se plasmará en un decreto; sin embargo, dejó claro que en el resto del país tienen que empezar a usarlas el próximo 18 de este mes.
Esta decisión se dio, luego de una acalorada reunión que sostuvieron este miércoles microempresarios en Divisa con el viceministro de Finanzas, Mahesh Kemlanih Kemlani, donde el alto funcionario tuvo que salir corriendo de la misma.
Según De Lima, algunos microempresarios están politizando el tema mientras que otros se oponen a declarar, pese a que el objetivo es crear una cultura del pago de impuestos.
Con las impresoras fiscales esperan recaudar parte de los 250 millones de dólares que se evaden en el no pago del Impuesto a las Transferencias de Bienes Corporales Muebles y la Prestación de Servicios (ITBMS).
Estima que la exclusión de estas áreas no tiene gran impacto en la recaudación.
Por otro lado, el Consejo Económico Nacional aprobó tres créditos adicionales, uno a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre por dos millones de dólares para el pago del subsidio del diésel al transporte colectivo de Panamá y San Miguelito para noviembre y diciembre. Otro al Tribunal Electoral por 1 millón 118 mil 500 dólares, para atender el gasto de funcionamiento e inversiones y uno al Registro Público por $1.5 millones para cumplir con el programa de bonificación. La fuente de financiamiento son excedentes en recaudación.