Como indiqué en una columna previa, existen diversas formas de riesgo, definido como la probabilidad de enfrentar una pérdida o ganancia financiera, es uno de los factores que determinan el nivel de las tasas de rendimiento o interés.
El nivel del riesgo asumido por el inversionista dependerá de su preferencia individual de riesgo. Pero en la medida en que una inversión se percibe como riesgosa, en esa misma medida el inversionista exigirá una tasa de ganancia o rendimiento de su inversión más elevada.
"Desviación estándar".
La estimación del riesgo depende de los antecedentes que existen frente a cada tipo de inversión. También depende de factores psicológicos: algunos analistas asumen un punto de vista "optimista", mientras que otros asumen un punto de vista "pesimista" frente a la misma inversión.
Sobre la base de estos antecedentes y su propia actitud frente al futuro, el inversionista producirá un porcentaje de probabilidad al respecto del logro de los distintos posibles rendimientos a obtenerse.
A partir de allí, es posible utilizar algunas técnicas estadísticas para medir el riesgo. Aparte de las mencionadas en mi columna previa, el riesgo se mide comúnmente utilizando la técnica denominada "desviación estándar". La misma se define como la raíz cuadrada de la suma de las diferencias, elevadas al cuadrado, entre cada valor de la serie y el promedio de los valores, multiplicadas, dichas diferencias, al cuadrado, por la probabilidad de la ocurrencia de cada valor de la serie. La desviación estándar se puede calcular con una calculadora financiera (como es la Casio FC 100v, aplicando la tecla "Stat") y una hoja electrónica de cálculo (como es Exel para Windows, aplicando la función "Desvest").
Ambas herramientas utilizan un método diferente, por lo que el resultado será ligeramente distinto. Pero el método general es el mismo: mientras mayor sea la desviación estándar de una propuesta de inversión, más alto se considera su riesgo inherente.Coeficiente de variación. Otra técnica estadística, el coeficiente de variación, es útil para comparar el riesgo de activos que exhiban desviaciones estándares similares.
Este coeficiente se obtiene dividendo la desviación estándar por la tasa de rendimiento esperada, es decir, por el promedio. Mientras mayor sea el coeficiente, más elevado será el riesgo de la inversión.
Por ejemplo, supongamos que el rendimiento esperado de una propuesta de inversión es 12% y el de otra propuesta es 20%. La desviación estándar de cada propuesta es, respectivamente, de 9% y 10%.
¿Cuál es la propuesta más riesgosa? Si nos basamos solamente en la desviación estándar, la respuesta sería que el segundo proyecto, con una desviación de 10%, es más riesgoso. Pero el coeficiente de correlación sería 0.75 en el primer caso y 0.50 en el segundo, lo que apunta a que la primera de las propuestas de inversión resulta ser más riesgosa.
(*) El autor es profesor de economía en la Universidad de Panamá y socio de Consultores del Istmo (consultoresdelistmo@lycos.com).