Hoy hablamos de cuanto vendimos el mes pasado y cuanto venderemos el próximo mes. Nos encarcelamos una noción de que nuestras ventas están disparándose por los cielos, nunca pensamos que venderíamos tanto, ni que hubiesen tantos clientes dispuestos a comprar los productos.
Seis meses después estamos en la bancarrota, ¿qué paso?
Es infructuoso discutir si en tan corto tiempo es posible quedar en bancarrota, porque la experiencia de muchos dice que si lo es, más bien enfoquémonos en el porqué de estos posibles sucesos y como remediarlos.
Como un predador que asecha a su presa, asimismo existen rubros significativos que pueden erosionar nuestros márgenes de una manera desproporcionada.
Gastos variables que se incrementan en mayor proporción que el incremento de nuestras ventas caen bajo esta categoría. Así, cuando menos lo esperamos, podemos quedar entrelazados en una situación crítica de flujo de caja.
Esta situación, de no ser prevista a tiempo puede significar que nuestro negocio termine siendo presa segura.
Monitorear nuestra rentabilidad en todas las etapas del negocio es una tarea sencilla que debe realizarse de manera acostumbrada.
¿Cuánto retorno estamos generando por cada dólar de venta que realizamos? En etapas iniciales, es típico experimentar retornos negativos, dado que siempre cuesta mas inversión obtener nuestras primeras ventas.
A pesar de esto, en meses subsiguientes debemos empezar a ver una mejoría en este indicador, hasta que eventualmente vemos que obtenemos retornos, aunque estos sean marginales.
Situaciones de crecimiento acelerado pueden ir acompañadas de incremento de gastos como personal e inventarios que erosionan esta rentabilidad.
Son estas situaciones las que mas atención requieren. Empresas quedan fácilmente ahogadas sin capital de trabajo por el alto grado de crecimiento que con lleva una necesidad de flujo adicional.
En ocasiones es mejor no crecer tan rápido pero hacerlo de manera sólida y segura.
Observe y controle sus gastos a tiempo, además, evalúe todas las alternativas.
Opciones de apalancamiento que pueden impulsar un crecimiento acelerado sin tener escasos recursos es la obtención de un financiamiento.
Si optamos por esta vía debemos estar concientes que pedir dinero prestado puede ser una espada de doble filo. Es verdad que resolvemos el problema inmediato de flujo de caja, pero, debemos evaluar a que costo.
Los intereses bancarios pueden igualmente ser un rubro que erosiona las ganancias y por ende nuestra rentabilidad.
Por lo anterior es importante que evalúe seriamente las condiciones de los préstamos que solicite en estos casos.
Independientemente de como dedica usted crecer rentablemente su empresa, la mejor recomendación es siempre medir sus márgenes y rentabilidad con frecuencia.
El peor error que los empresarios podemos cometer como gerentes, es la de cerrarnos las puertas a posibles alternativas porque la empresa ha llegado a un punto de insuficiencia de flujo de caja que requiere de atenciones criticas.
Evalúe con tiempo sus posibilidades y sea conciente de sus gastos variables, especialmente si su negocio refleja altos índices de crecimiento en etapas tempranas de operación.
(*El autor es gerente y empresario)