Controladores
- En la planta de Colón, un trabajador sentado frente a varias pantallas la controla mediante un "joystick" muy parecido al de los videojuegos. El operador maneja la pala para cargar el mineral y la grúa se desplaza automáticamente por las galerías hasta la sala donde funciona el martillo.
- El material arenoso y pedregoso, que en ese momento contiene un 1% de cobre, pasa entonces por un enorme chancador, una especie de prensa que muele las piedras de mayor tamaño, todo a base de la nueva tecnología.
La mina El Teniente, el yacimiento subterráneo de cobre más grande del mundo, se ha convertido en los últimos años en la punta de lanza de la innovación tecnológica de la empresa estatal chilena Codelco.
Situada en plena cordillera de los Andes y cerca de la ciudad de Rancagua, a unos 120 kilómetros al sur de Santiago, muchas de las etapas productivas de esta mina se realizan de forma remota y automatizada, lo que permite reducir los riesgos laborales y aumentar la productividad. "El Teniente es una de las divisiones mineras con mayor desarrollo tecnológico", explicó Millaray Farías, jefa de turno del sector Pipa Norte, una de las unidades de esta explotación.
El Teniente es uno de los principales activos de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco). Con cerca de 3,000 kilómetros de galerías subterráneas, en 2012 produjo 417,000 toneladas de cobre, lo que equivale a casi el 25% de la producción total de la compañía. Los avances en automatización y robótica permiten operar a distancia imponentes grúas y palas de varias toneladas de peso que se mueven con agilidad y destreza por los oscuros túneles subterráneos.
Por ejemplo en el sector Pipa Norte, dos palas semiautomáticas sin operarios cargan las piedras en la zona de extracción y las trasladan a la sala de chancado (triturado).