El grupo brasileño JBS Friboi, que con su fusión al estadounidense Swift se convirtió en el mayor productor mundial de carne vacuna, minimizó ayer los perjuicios que acarreará a partir de mañana el veto impuesto por la Unión Europea al ganado de Brasil, aunque advirtió dificultades para el sector.
JBS Friboi recordó que esta misma semana ya había anticipado la posible decisión de la UE sobre nuevos requisitos sanitarios impuestos a ese producto, que por ahora no cumple ninguna empresa exportadora brasileña, según anunció el comisario europeo de Sanidad, Markos Kyprianou. La previsión de JBS Friboi era de exportar en 2008 para Europa apenas 25% del volumen total vendido al exterior el año anterior.