El ministro de Finanzas alemán, Hans Eichel, reiteró ayer que mantendrá la política de austeridad y consolidación fiscal pese a la ralentización del crecimiento y al deseo de algunos sectores de crear un programa estatal de impulso económico.
En la coyuntura actual hay que "manto representantes de los 16 estados federados alemanes y de los municipios. "No hay espacio para programas de apoyo a la coyuntura (económica) ni para nuevas reducciones de impuestos", señaló Eichel al presentar la resolución.
No obstante, durante el fin de semana circularon en la prensa informaciones que aseguran que Eichel ha rebajado sus ambiciones respecto a la reducción del endeudamiento alemán debido a la debilidad de la economía.
Según el diario "Berliner Zeitung", a la vista de la caída de los ingresos fiscales por la ralentización económica, Eichel ha decidido contraer en el 2001 una deuda adicional del 2.5% del Producto Interior Bruto (PIB), y no del 1.5 como se había propuesto en un principio.
En el año 2002 la deuda adicional también superará lo previsto y será de un dos por ciento en vez del 1%. No obstante, el ministro sigue manteniendo el objetivo de lograr un presupuesto equilibrado de aquí al año 2006.
El Ministerio alemán considera que estas medidas no vulneran el Plan de Estabilidad Europea, que compromete a los estados miembros a disminuir gradualmente del déficit presupuestario, pues el acuerdo permite excepciones en caso de debilidad coyuntural.
La resolución del Consejo de Planificación Financiera prevé que el crecimiento económico en el 2001 alcance un 0.75%, pero espera también una revitalización de la economía en el 2002, que hará que el PIB crezca un 1.25%.