Una publicación de Petrolera Nacional, S.A., indicó que representantes del sector hidrocarburos nacional recomendaron adecuar el reglamento técnico en beneficio del consumidor.
Ya sea por la evolución del mercado, los ajustes por inconveniencias técnicas y en especial por la seguridad o falta de ésta en la aplicación de las medidas, así como innovación tecnológica, entre otras consideraciones, el Reglamento Técnico DGNTI-COPANIT 51-2000 debe ser modificado, según el Gabriel Samudio, Sub-Gerente de ACCEL.
El representante de ACCEL señaló que comparte los objetivos y espíritu que persigue el reglamento.
"Responde a nuestra orientación de servicio y confiabilidad de nuestra marca ACCEL ante el consumidor", reiteró. También manifestó su respaldo a todas las reglamentaciones y normas que protejan al consumidor.
Sin embargo, Samudio precisó que algunos estatutos deben revisarse, como por ejemplo, el punto 5.1.1. donde se exige la identificación de los combustibles en las surtidoras, citando términos genéricos como Regular y Súper cuando los mismos están completamente obsoletos.
A la vez, el punto 5.1.6. determina que los ajustes en los precios de las estaciones deben efectuarse dentro de las 24 horas siguientes al cambio del precio de paridad.
Para el miembro de la empresa, éste es un requerimiento que no aplica en un documento técnico, ya que intervienen aspectos comerciales que no se consideran en ninguna norma que reglamente el sector de los hidrocarburos.
A pesar de estos beneficios, los vinculados al sector marítimo en Panamá, desconocen cuáles fueron los puntos negociados con Singapur, como ha indicado en distintas ocasiones Juan Felipe Pitty, presidente de los abogados marítimos.
La negociación del tema financiero ha sido más complicado con Singapur de lo que la contraparte panameña esperaba.
La isla asiática tiene un mercado financiero abierto y que permite la instalación de cualquier banco extranjero en esa plaza, por lo que anteriormente al tratado cualquier banco panameño podía instalarse allí.
Pero, el TLC puede reducir los costos de la entrada de las instituciones financieras a ese país, indicó Adames.
No obstante, la pregunta es ¿a qué banco en Panamá le interesa ubicarse en Singapur?
A los banqueros panameños, sin embargo, sí les interesa el negocio transfronterizo, y sus homólogos de Singapur se oponen a la comercialización de productos financieros sin que exista presencia física de los bancos, confirmó Adames.
Esta es la misma oposición que encontraron con sus homólogos norteamericanos, los que tampoco aceptan la comercialización de productos financieros, en gran parte para proteger la seguridad de los clientes.
A pesar de estos puntos discordantes, Adames confía que el acuerdo con Singapur ayudará a incrementar la inversión extranjera directa en Panamá y la entrada de nueva tecnología.
Lo anterior se puede traducir en nuevas plazas de empleo que disminuirán el índice de desempleo en Panamá.
Singapur es una nación de 4 millones de habitantes con una economía basada en el sector industrial y de servicios.
Ambos países tienen un reducido intercambio comercial que alcanza actualmente 5.2 millones de dólares, que equivale en su mayoría a las ventas de Singapur.