SIN RESULTADOS. Aunque el precio del arroz para muchas familias panameñas se ha vuelto prohibitivo, los molineros y los productores aseguran no saber quién se está quedando con las ganancias.
Es por ello que ayer pidieron la participación de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura y de la Iglesia católica para que sirvan de "mediadores" en un foro en donde estén presentes los comerciantes y el Gobierno.
El foro no tiene fecha, pues, según dijeron, ayer solo era el primer paso de la campaña que ahora iniciarán.
Alexander Aráuz, presidente de la Asociación de Productores de Arroz de la provincia de Chiriquí (APACH), aceptó que en el país la seguridad alimentaria "está en problemas", ya que de seguir con esta situación "tendremos que depender de la importación del grano".
Araúz reconoció que cada año la superficie de siembra va en franco retroceso, ya que hace tres año en el país se contaba con unas 72 mil hectáreas y hoy apenas existen 57 mil hectáreas para cultivar arroz.
No obstante, esto contrasta con las afirmaciones del ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar, para quien la actividad arrocera está en su mejor momento.
Sin embargo, Araúz explicó que el alto precio del grano ha estado afectado por los altos costos de producción, que por hectárea rondan los 1, 480 dólares, cuando anteriormente era de 800 dólares.
Estos costos de producción, según los comerciantes, han sido traspasados a los consumidores.
En la actualidad los comercios venden la libra del arroz de primera en 50 centésimos, mientras que el arroz especial alcanza los 54 centésimos la libra.
Pero algunos comerciantes en el interior del país ofertan la libra del grano hasta en 75 centésimos.
Pese a esta situación, el Gobierno no contempla la congelación o regulación del precio, de acuerdo con el ministro Salazar.
En días pasados la Autoridad de Protección al Consumidor reveló que de 46 marcas de arroz analizadas, ninguna cumple con los requisitos que anuncian en sus etiquetas.
De esta manera, el consumidor está pagando un precio por un producto que no lo vale.
Para colmo de males, los resultados de la entidad arrojaron que dos marcas, "El Pastor" y "La Pailita", no son aptos para el consumo humano.
Productores consultados dijeron que muchos utilizan semillas "recicladas" que con el tiempo pierden su valor genético, dando como resultado un grano de mala calidad.
Molineros y productores solicitan "mediación"
Aseguran desconocer qui'e9n se est quedando con las ganancias de los altos costos que alcanza el arroz.