El primer ministro italiano, Mario Monti, cumplió cien días de Gobierno tecnócrata con la reafirmación de su compromiso de lograr el equilibrio presupuestario en 2013, pero centrado ahora en las medidas que puedan relanzar la economía de una Italia que terminó el 2011 en recesión.
Con motivo de estos cien días, plazo que se suele dar a los Gobiernos para valorar su labor, el Ejecutivo de Monti publicó un informe que repasa las medidas adoptadas, empezando por ese plan de ajuste aprobado en diciembre de más de 30,000 millones de euros, que fue bautizado como “salva-Italia”.
El excomisario europeo, uno de los firmantes de la carta de doce Gobiernos que pide a Bruselas medidas en pro del crecimiento económico, puso el contador a cero al frente del Gobierno italiano.