La agencia de calificación de riesgo Standard and Poor"s (S&P) señaló ayer que espera que el número de emisores de deuda que declaren el cese de pagos de sus obligaciones se eleve en el año 2001 hasta cerca del récord anotado en 1991. Por su parte, la agencia Moody"s estimó que el riesgo de la deuda a nivel global continuará aumentando en lo que resta del año, tras el fuerte incremento anotado en el tercer trimestre.
Para el año 2001, S&P espera que el número de empresas emisoras de deuda que declaren la moratoria en el pago de la deuda se eleve por encima de las 200, hasta el 3,8% de todos los emisores de deuda.
Esta situación de deterioro del nivel de deuda se debe a varios factores, entre ellos la recesión por la que según S&P ya atraviesa la economía estadounidense, si bien se espera que sea leve y que sea superada en el 2002.
La agencia hace notar que incluso antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre, que han supuesto serios problemas para empresas como las aerolíneas, los hoteles y las agencias de viajes, el número de emisores que había decretado la cesación de pagos de deuda ya era muy alto.
La agencia estima que el porcentaje de empresas con deuda de alto riesgo que declaren la moratoria del pago de sus obligaciones se elevará al 9,4% en el 2001.
Y entre los emisores con deuda calificada como de "bajo riesgo", este promedio sería de un 0,48%, el peor de la historia, señaló S&P. Para el año, la agencia espera que el total de deuda que sea declarada en cesación de pagos sume unos 100,000 millones de dólares, la mayor de la historia, y más del doble de los 42,300 millones de dólares del año 2000.
"El actual ambiente en el que se privilegia la inversión en instrumentos seguros, evidenciado por el aumento de los diferenciales de tasas de interés, dificultará el que los deudores con problemas puedan reestructurar sus obligaciones", señaló el analista de S&P, David Keisman. El experto agregó que a esto se suma el hecho de que los bancos han endurecido sus políticas de crédito, lo que a la larga puede secar las fuentes de financiación de muchos emisores.
Durante el tercer trimestre, 50 empresas decretaron el cese del pago de su deuda, por un valor de 20,400 millones de dólares. El 20% de ellas correspondió a empresas del sector de las telecomunicaciones, y 44 de ellas fueron firmas estadounidenses, dos inglesas, una argentina, una canadiense, una mexicana y una noruega.
En tanto, Moody"s informó ayer que durante el tercer trimestre puso en revisión para una posible rebaja la calificación de riesgo de 122 empresas estadounidenses, y estudia la posible mejora del riesgo de otras 22 empresas. Este cociente de 5,5 posibles rebajas por cada 1 posible mejora es mucho mayor que el de 1,3 a 1 del segundo trimestre.
En dinero, esto implica que deuda por valor de 543,000 millones de dólares puede ser rebajada contra una posible mejoría de calificación de riesgo que involucra a sólo 66,000 millones de dólares.