El presidente de Bolivia, Evo Morales, sembró ayer quinua en una parcela de su propiedad en la zona andina del país, donde los cultivos del grano están reemplazando al de la papa por su creciente demanda en el mundo.
Morales comenzó la siembra manejando personalmente un tractor en una superficie de 10 hectáreas tras asistir al ritual ancestral de la "wilancha", cumplido por los indígenas aimaras de esa comunidad, que sacrificaron a una llama cuyo corazón aún palpitante arrojaron sobre una fogata a modo de ofrenda a la "pachamama" o madre tierra.